Princesa Vampira


Hace algunos días terminó en Quito el Festival Ecuador Jazz 2009. El día de clausura tuve que ir a trabajar. Cuando llegué, me instalé donde se encontraban los chicos de sonido y desde ahí disfruté del espectáculo. No sé si venga al caso citar el lugar y el acontecimiento del día pero ¿Qué más da?

La cuestión es que entre conversar y escuchar buena música, el Yackal bostezó de una manera contagiosa y enérgica. Acto seguido se quedó mirándome y dijo:

- ¿A dónde se irá mi energía cuando bostezo?

- Yo me la robo – Dije yo en son de broma.

- Vampira – Me dijo.

La conversación me dejó pensando, más que nada por la atracción y afición que siento hacia los vampiros, hombres lobo e historias de la Edad Media.

¿Vampira? Quizás. El punto es que esto se relacionó con otro comentario del Yackal. Conversando me decía que una amiga mía le parecía atractiva porque era libre. ¿Libre? No entendí mucho el concepto, pero me quedé con esas dos palabras en la cabeza: Vampira – Libertad. En realidad son 15 letras que se relacionan de una manera extraña.

Siempre he pensado que la libertad es un concepto bastante subjetivo y que nunca o casi nunca puede verse plasmado en la realidad. No es una visión pesimista del asunto, solamente es una visión. Considero que nadie puede verdaderamente ser libre pues siempre hay algo que ata.

En mi caso creo que lo que más me mantiene en estado de esclavitud son mis instintos. Esas ganas locas de muchas cosas a la vez. No sé hasta qué punto eso sea realmente un estado de esclavitud o un sentimiento de independencia y soberbia.

Desde esa perspectiva soy como una vampira. Los vampiros están esclavizados a beber sangre para sobrevivir, a no ver la luz del sol, a ser inmortales por los siglos de los siglos… Yo estoy esclavizada a amar apasionadamente, a disfrutar de los días lluviosos y a considerarme inmortal más allá de las cuestiones carnales.

En tal caso, el Yackal tiene una visión distinta del mundo. Agradezco su halagador término de Vampira y haré honor al título. Robaré las energías que necesite para seguir viviendo, de manera que aunque no tenga aquellos colmillos y mi piel no sea tan pálida, cualquiera pueda reconocer mi especie. Y pensándolo bien… no me molesta tanto esta esclavitud, siempre y cuando yo ponga las reglas ja ja!

Comentarios

Zyrkero ha dicho que…
Libertad es ser cada día más feliz que el día anterior

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