The hand that feeds


Yo he mordido la mano que me da de comer. Lo he hecho cientos de veces.

Cabe aclarar que hay dos motivos por los cuales alguien mordería la mano de la persona que le da de comer. El primero, por maldad, venganza, ganas de hacer daño, de sentir el dolor ajeno. Y el segundo, cuando te aferras tanto que no puedes soltar aquella mano.

Yo he mordido la mano que me da de comer muchas veces por el segundo motivo. Es como si esa mano fuera la raíz de un árbol y yo estoy en a punto de caer. Me agarré con todas las fuerzas hasta que perdiendo el control mordí la mano.

Supongo que, como a cualquier mortal, eso debió doler mucho, pero ahora veo el lado realista: morder la mano de alguien que te da de comer no siempre es injustificado y todos en algún momento lo hemos hecho, lo cual no implica que este bien, solo que en la realidad esto sucede.

Y no solo es la mano de quien te da de comer de manera literal sino de quien te alimenta de emociones, sensaciones, quien te apoya y quien te deja ir también.

Cuando escuché la canción de NIN “The hand that feeds” sentí la necesidad de escribir algo al respecto, algo que exorcizara mis demonios y me dejara descansar un poco en paz.

Nadie que tenga dos dedos de frente sería capaz de lastimar lo que más quiere o romper su cajita de incertidumbres, con lo difícil que es encontrar una en estos días. Y sin embargo, todos terminamos destruyendo nuestros mejores juegos y nuestros más queridos zapatos.

Supongo que todo funciona como me explicaron algún día: las personas aprendemos por conocimiento y por escarmiento. La mayoría de las veces es por la segunda vía y muy pocas por la primera. Cuando aprendemos por escarmiento casi siempre terminamos mordiendo la mano de la persona que nos da de comer.

Es sencillo y bien dice el dicho “nadie escarmienta en cabeza ajena”. Es totalmente cierto. Sería más sencillo si las cosas vinieran con un manual de uso, pero también sería más aburrido y monótono así que dejémoslo así.

Ayer recordaba el refrán que dice “Es más fácil pedir perdón que pedir permiso” y reflexioné en la magna estupidez de la frase o lo anticuada de la misma. Quizás estoy divagando pero creo fervientemente que pedir perdón es una de las travesías más difíciles que existen.


Comentarios

Martín ha dicho que…
Cría cuervos y te sacarán los ojos. Tan fuerte conocimiento popular tiene una arraigada base realista. El que alimenta (a un perro por ejemplo) sabe que cuenta con cierta fidelidad del animal, pero no suele detienerse a pensar que tan demostrada lealtad está en función directa del alimento. El perro puede irse y ser igualmente de feliz con cualquier otra persona que le ofrezca un trato parecido. Los padres suelen creerse dueños de sus hijos porque son responsables de su salud y alimentación y mucha gente se casa por el encanto mágico de una mesa bien servida.

...Ya me perdí un poco pero creo que dentro de todo este sinsentido subyace una idea.

Todo discurre en torno al alimento (entiéndase en forma de metáfora) Dar y recibir. Todas las relaciones humanas derivan de tan fina dinámica. El rechazar alimento es la base de la inconformidad y la víspera del cambio. ...Buenas noticias al fín y al cabo.
Le blog 2 Jim ha dicho que…
Huuu, il y a de l'idée...je ne sais pas si tu peux traduire ce que j'écris mais je trouve que ton blog est très bien fichu et très joli.
A très bientot ^^
Le blog 2 Jim ha dicho que…
en plus je trouve que tu as un sourire plein de charme ;)
Igu ha dicho que…
Ichiiiiii, se hizo internacional el blog!! Felicitaciones ñaña!!! Además causando sensación fuera del país!
CARICATO ha dicho que…
interesante opinión.
Saludos!

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