REWIND AND FORWARD


Sara siempre está huyendo, no sé si de alguien o de algo o simplemente corre porque lo necesita, pero siempre está huyendo. Y digo huyendo porque no tiene un punto de encuentro con alguien o algo, solo corre lejos de eso que le provoca la huida.

Ahora ha sofisticado su escape y ya no necesita ni siquiera caminar. Eso me inquieta pues no hay un hueco donde poder encontrarla, ni un lugar conocido al que sé que podría ir. Ahora la tengo a mi lado todos los días, pero ella se escapa a donde yo no puedo encontrarla.

Entonces ella dice no y él dice sí. Sara desea recuperar su memoria y las palabras dichas en su huida y él dice “no, al pasado no se regresa solo se mira para atrás”. Así que ella prefiere ausentarse, dejarse escapar corriendo sentada en su silla.
Un día me abrazo despavorida y dijo:

- Estoy corriendo, Ana, y por más que me esfuerzo sigo aquí sentada. Siento el desgaste, no quiero estar aquí, no quiero tener que verte, pero siempre que huyo termino acurrucada más cerca de ti.

Ante sus palabras, la mezcla de emociones y el incomprensible sabor de la nostalgia, de los recuerdos a los que Sara corre y no alcanza, la sonrisa muerta de haber alcanzado lo que en la realidad no ha logrado. Le miro y no atino a abrazarla, ni regañarla, ni llorar, ni reír. No logro hacer nada. La miro y le pregunto “De qué huyes?” Para entonces ella me mira con sus ojos vacíos… Se ha escapado de nuevo.

La verdad es que ya no la busco porque pienso que es egoísta pretender buscar a alguien y traerlo de regreso a donde quiero que este, cuando claramente Sara me demuestra que huyendo ella es feliz o por lo menos no es lo que sea que es cuando está sentada a mi lado.

Últimamente ya no nos vemos tanto, he dejado de visitarla y francamente me siento mejor. Yo no huyo, ni siquiera corro. Voy caminando y mirando atrás cada vez que lo necesito; y realmente ir al ritmo o paso de Sara es sobre exigirme en algo que no quiero hacer. Pero cuando voy a visitarla ella regresa cansada de su escape perfecto y me cuenta todo lo que ha visto mientras corría aceleradamente por las vías de su memoria. Se exalta narrando su paso por acertijos y espirales donde buscaba encontrar la salida y caía más profundo. Me cuenta sus anécdotas con Valeria, la niña que corre junto a ella. No la conozco y si es tal cual como me lo pinta Sara prefiero no conocerla porque me basta con una de ellas y porque cualquier persona que huye no me trae buena espina.

Así que actualmente, de las veces que he visitado a Sara, más del cincuenta por ciento de las mismas, ella a estado huyendo de todo lo que pueda enmarcarse dentro de la realidad o del presente. Y yo he disfrutado de su compañía mientras me narra sus historias y se ríe a carcajadas de lo que ella considera momentos graciosos. Pero llega un momento en el día en el que yo me paro en el presente y ella corre del pasado al futuro tan rápidamente que me marea y termino arrepintiéndome de haberla visitado.

Es como vivir en universos paralelos y saborear vivencias distintas. No sé en qué momento Sara decidió adelantarse y atrasarse como si su vida fuera una película en VHS, poniendo rewind y forward, y dejándose ir de manera tan rápida. Lo cierto es que quiero ver la película a velocidad normal y hasta poniendo pausa en las partes que sean necesarias. Así que sencillamente ya no vemos la misma película.

Comentarios

Martín ha dicho que…
Te da mala espina que la gente se divierta?
lolita ha dicho que…
Quien dijo eso? Me da mala espina que la gente se escape o huya, pero no tienes que escaparte obligatoriamente para divertirte!!!
Martín ha dicho que…
bueno pero no te enojes...
lolita ha dicho que…
Enojada yo? ja! andan diciendo por ahí que tu y yo estamos locos ja!

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