viernes, 16 de abril de 2010

Proverbios

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Uno siembra lo que cosecha y yo francamente no soy buena en el arte agrícola.

martes, 6 de abril de 2010

Ella es lo que recuerdo que era...

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Ella mide 1,75. Sus amigos dicen que es muy alta, ella dice que cada quien es en la medida de sus posibilidades. Es flaca, flaca como ella sola. Esto también tiene que ver con las posibilidades, el metabolismo o problemas nutricionales, pero ese es otro tema.

No le gusta el queso, ni los tumultos, ni la gente que masca chicle con la boca abierta, ni las palomas. No tolera las películas de artes marciales, ni las personas con actitudes rimbombantes, llenas de ananaies y guaraguas. No soporta a la gente que habla con lenguaje rebuscado y peor los que no hablan sino que balbucean.

Le da risa los payasos (los de profesión y los que lo hacen como costumbre diariamente), las carcajadas de su hermano, las mentiras mal formuladas, las verdades absurdas, las frases sin sentido y los gestos faciales.

Camina sola, camina siempre mirando a los lados, camina recogida el cabello pues el viento la despiena y, volviendo a los "no le gusta", no le gusta sentir cosquillas en su rostro.

Ella es lo que recuerdo que era. No es una pintura terminada en mi cabeza, más bien es un boceto de alguien que era pero que ya no es más en mi cabeza. Es, de manera compleja, un montón de trazos finos que se pierden cada vez que intento recordarlos.

Sin embargo, le gusta la danza y demás géneros del arte y últimamente ha optado por convertirse al rock. Ya aprendió a cabecear y hasta sabe qué significa el símbolo que hacen con la manos. Qué simpático! Ahora hay que esperar que la tranformación o se consolide o termine en una mala versión de un emo.

No ha perdido su rostro tierno, es solo que le falta práctica, le falta buscarse de nuevo y dibujarse en blanco y negro; y agregarse lo que se ha borrado.

Más claro, no sé quién es ella, ni porque a venido a posarse en mi cabeza últimamente, pero sé que conozco de ella, no sé ni por qué, ni cómo, ni cuándo, ni dónde. "La memoria es el perro más estúpido, le lanzas un palo y te trae cualquier cosa" (Ray Loriga).