This must be the place...


Es como ver Final Destination una y otra vez. Quizás como jugar con ese cubo e intentar hacer que todos los colores coincidan y fallar ad infinitum. No encontrar la respuesta aunque aparentemente todo esté muy claro. 

Es sólo esta sensación de vacío, un vértigo constante y unas ganas, casi imposibles de contener, de que todo salga, de que todo sea exorcizado. 

Agotados... cansados de sentir como si hubiéramos caminado infinitamente debajo de una escalera y hubiéramos visto seiscientos sesenta y seis gatos negros. Estamos marcados, estamos fatigados de vernos caer y llenos de ira porque la memoria está atada y la mente anclada en lo que fue, en lo que no es, en lo que claramente no será.

El videojuego no tiene vidas infinitas y la barra de energía está cayendo drásticamente. La vida está pateándote en repetidas ocasiones. ¿Qué vas a hacer cuando todo esto termine? Nada. No has hecho nada hasta hoy. ¿Qué te hace pensar que será diferente mañana?

Hay algo malsano en pensar que todo estará mejor mañana si no lo está hoy. Hay algo irracional en no concatenar los hechos y aceptar que nos estamos yendo al carajo y quizás sólo asumiéndolo vayamos a parar a algún lugar mejor que ésta realidad tan rutinaria, tan mediocre, tan de mierda.

- Si pudiera, cambiaría de lugar contigo...

Comentarios

Maíz ha dicho que…
Respondiendo a su comentario: tiene usted toda la razón señorita Loló!
Lo cierto es que a veces, enmimismada en mi melodrama olvido que la dualidad tiene dos polos y más aún que la dualidad es una ilusión.
Oh! se te extraña tanto en la familia!
Verás que aún tengo tu grabadora y tus libros!
Abrazos infinitos (también para la Lola)
Maíz ha dicho que…
Capaz Capaz, digo yo, que buscamos lo que no se nos ha perdido, que nos hacemos locos encontrando lo que siempre estuvo debajo de la cama.
Mi nuevo mejor amigo, Heidegger, dirá que somos un proyecto. Nada más. Pero claro un proyecto sin plan entonces mañana no estará bien, tampoco mal, simplemente mañana.

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