Entradas

Mostrando entradas de 2015

Fever

Imagen
Tengo el recuerdo borroso y amarillento de esa noche. Supongo que lo borroso fue consecuencia del vino, y lo amarillento por el foco de tungsteno de tu estudio. En mi cabeza también hay un abrigo, unas gafas de sol y las más variadas sensaciones, que van desde la euforia del baile, hasta el escalofrío de un resfrío despiadado. No en ese orden obligatoriamente. 
Llegué tarde a tu casa. Tú me esperabas con una botella de vino descorchada y unas ganas incontenibles. No podría asegurar esto último pero, a juzgar por tus acciones, o era eso o... o nada, era eso. 
Nos bebimos el vino en la sala, yo acostada en el sillón y tú sentado, sosteniéndome los pies. Me contaste de qué iba el poster colgado en la pared, mientras masajeabas mis pies. No recuerdo mucho más de ese instante. La siguiente imagen fue la misma botella vacía y un par de cervezas repartidas en la mesa de centro, obviamente, sin nada en ellas. Nosotros ya no estábamos ahí. 
Tu estudio me recordó al de mi abuelo. El piso de madera…

Un hombre que rasguña las entrañas

Imagen

Casus vel fortuna*

Imagen
La femme dormant / Bernard Plossu / 1981

"La historia es como una partida de ajedrez. Los acontecimientos se suceden rigurosos, pero sin estar fatalmente determinados, porque cada uno de los movimientos obedece a la libre decisión de cada uno de los protagonistas."
Antoine A. Cournot
Estaba quieto, sentado en su sofá y miraba a la ventana. Pensaba en el correo que había recibido y sonreía. Lo hacía porque, entre ellos, había una complicidad recién nacida, una chispa de deseo en ebullición. Se rascaba los brazos y pensaba cómo responder. Se levantó y se dirigió a la cocina. Allí prendió un cigarrillo y el humo envolvió la pequeña habitación. Lo inhaló, lo exhaló, lo vio expandirse y difuminarse lentamente. Se dijo, con una risa burlona, que debería dejar de fumar, y lo apagó después de algunas pitadas. 
Regresó al sofá, subió los pies en la mesa de centro de la sala y escribió:
"(...) Ese es el azar… pasa lo que uno busca o tiene adentro, pero a la vez es inasible, insosp…

Time flies...

Imagen
Relojes Blandos o La Perseverancia de la Memoria / Salvador Dalí, 1931.
Entre el pasado y el presente, hay una bolsa repleta de preguntas que me niego a verbalizar. Hacerlo sería invitar a los fantasmas de capítulos anteriores a poblar el ahora, el siempre querido y tan corto hoy. Me rehúso a hacerlo. Me coso virtualmente los labios, me corto la lengua como un acto de paz, como una demostración de "menos, es más".
Los niños del almuerzo dicen que es aburrido no hacer nada. Sonrío. Nadie les advierte lo que les espera, nadie quiere romper la burbuja. Nadie debería, en realidad. Abrazo a G. Le susurro algo al oído. Me dan ganas de quedarme ahí para siempre. No se lo digo. Casi no le digo lo que cruza por mi mente. Hay un miedo infinito a las mitades, a todo lo que puede truncarse, a todas las veces que nos quedamos en el camino de algo, fuera importante o no. 
G dice que tengo la capacidad de maximizar cualquier acción o pensamiento, y es cierto. Comienzo a pensar que es más d…

Blurred réquiem

Imagen
Ese día olvidé mis lentes. Lo recuerdo porque en la noche, luego de conversar contigo, caminé a casa y todo se veía borroso a mi alrededor. Era eso y las lágrimas, supongo. Tenía la sensación de estar dentro de un vehículo mientras ingresaba y pasaba por la máquina de lavado. Sabía que había ruido afuera, pero no escuchaba nada más que ese requiem de cuna que sonaba mientras sentía mi respiración entrecortada.
-No me extraña -dije después de leer tu mensaje, y lo cierto es que no me extrañaba en lo absoluto. Tampoco me lo esperaba, la verdad sea dicha. Me pareció precipitado, como si te hubieras empachado y en ese momento vomitabas todos los excesos, todos los miedos.
No te contesté. Volví a reproducir la canción. Seguí caminando. Creo que estabas indeciso entre matar o dejar morir. Creo que tenías miedo. Yo también lo tenía. No había ninguna certeza. Mi nariz estaba fría y nada sonaba tan real como esa obra maestra de Blur.
Recapitulé una y otra vez las últimas semanas. Podría descr…

Try. Get lost in heaven. Get lost in hell. Jump. Repeat.

Imagen
Sonrío. F me pregunta que por qué lo hago -siempre me pregunta que por qué lo hago-. Le digo que todos los días deberían comenzar así. Me pregunta que cómo es "así".
-Así -le digo- amanecer con un gemido. Abrir los ojos y encontrarte con una realidad placentera que te provoque espasmos que demuestren que estás vivo, que todavía tienes la capacidad de conmoverte con tu propia animalidad.
Sonríe. Pasa su dedo por mi nariz y nota que está fría -siempre está fría-. Me mira. Le pregunto que qué piensa. La respuesta siempre es la misma: nada. Minutos enteros de nada, miradas repletas de nada que se desborda y termina empapándonos y nos obliga a permanecer, placenteramente, abrazados. Sí, claro, nada.
Hay mucho espacio a mi alrededor. El pasto está mojado. Iba a quedarme en la cama mientras F fuma, pero prefiero caminar un poco. Mientras lo hago, me repito una y otra vez que algo bueno tiene que salir de todo esto. Es un manera absurda que tengo de calmarme y no perder la sonrisa.

Ojos de perro

Imagen
This must be the place - Talking Heads
 F es un tanto torpe. Creo que esa es una de las cosas que nos hace similares dentro de tanta diferencia. Es de esas personas que se tropieza, riega bebidas, te pisa cuando te saluda, te escupe la comida sin querer cuando se emociona y conversa contigo de algo. Por eso, cuando regué toda la copa de vino sobre mi cara, pude reír a mis anchas y hasta sentirme sexy con la marca de trago en mi blusa.
Tiene una risa característica, con un sonido un tanto agudo, único, gracioso, y hay algo en su rostro que no termino de entender, pero que lo convierte en un tipo tierno. Torpe y tierno, tanto como yo. Quiero pensar eso.
Compartimos muchos silencios o permanecemos mucho en silencio, depende de cómo lo vea cada uno. Una vez más, quiero pensar que lo compartimos, aunque F tiene siempre un dejo de tristeza en la mirada que me desarma, y lo hace porque en sus ojos me reflejo.
Como un laberinto móvil, las piezas cambian de lugar, dejando a su paso una sensa…